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jueves, 14 de febrero de 2013

UN POCO TARDE


UN POCO TARDE.

Decía un gran pensador romano, que la justicia deber ser rápida, instantánea, pues si se dilata en el tiempo, llega irremisiblemente tarde y se torna en injusticia. Éste es el bochornoso espectáculo que nos brindaron el Partido Popular y el PSOE ayer en el Congreso de los Diputados.

El 13 de febrero, Mariano Rajoy y Rubalcaba despertaron de esa borrachera de poder (el primero) y complaciente letargo en la oposición (el segundo). Miedo. Terror a que la situación de matrimonio acomodado en la alternancia política desde hace treinta años, se les vaya de las manos. Pánico a que el pueblo por fin despierte, y tome las riendas de esta puñetera España de capote torero y pandereta; de que exija de una vez por todas que se cumpla la Constitución en bien de los ciudadanos y no para hacer ricos a unos pocos.

Ayer, como digo, peperos y socialistos se sumaron al resto de fuerzas políticas, y admitieron a trámite la iniciativa popular de la “dación en pago”, respaldada por un millón y medio de firmas. El gesto, sin dejar de ser histórico, se me antoja vergonzoso, grotesco e insultante en las formas.

Primero, porque esa misma mañana el Partido Popular había asegurado que tumbaría la iniciativa con su “mayoría absolutista”, fiel representante de los sufridos banqueros y empresarios inmobiliarios españoles. En cuanto al PSOE, ahora en la oposición, han “descubierto” el drama social de los millones de familias que lo han perdido todo por su desastrosa gestión.

Segundo, porque el portavoz del Gobierno aseveró enérgicamente, que el suicidio de una pareja de ancianos  que iban a ser desahuciados en Mallorca, esa misma mañana, no había influido en el giro de rumbo  de 180º del PP. ¿Tanto cuesta un gramo de humildad? ¿Qué precio tiene admitir que el anuncio de la negativa del Gobierno de Rajoy a la tramitación de la iniciativa, fue la que le dio la puntilla a esos dos ancianos? ¿Tanto cuesta admitir que se es humano, y que esta tragedia que sacude España, le ha llegado a las fibras a esta casta de insensibles que dirigen nuestros destinos?

Tercero, porque tras asistir los españoles a la censura pura y dura del día anterior, en la comparecencia en el Congreso del Presidente del Banco Central Europeo, con inhibidores de frecuencia que inhabilitaban los móviles de los periodistas y la prohibición expresa de retransmisión en directo…asistimos a ese espectáculo dantesco ofrecido por el Presidente del Congreso. Ya se conocía la noticia del suicidio de la pareja de ancianos mallorquines, los ánimos de los ciudadanos presentes como espectadores al debate más que crispados, y ese Partido Popular que en el último minuto decide tragarse su soberbia y votar a favor de la iniciativa popular. Los activistas de la plataforma antidesahucios rompen a gritar “SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE…”, y parece que al ilustrísimo Sr. Jesús Posada le ha irritado sobremanera tan revolucionaria frase, porque ha ordenado, entre aspavientos con muy mala hostia,  a la seguridad del hemiciclo desalojar a los ciudadanos que les pagan su suculenta nómina con muy malos modos y algún agarrón desproporcionado (por cierto).

De hecho, Ada Colau, la infatigable luchadora que representa a los desahuciados ha sido la primera en salir a empujones del Congreso y uno de sus compañeros ha sido detenido por proferir insultos contra algunos diputados (el sueño de millones de españoles). Con todos mis respetos, Sr. Posada, le falta un pelín de mano izquierda para ejercer su cargo. Dos llamadas al orden en tono conciliador hubieran bastado para calmar los ánimos, sin necesidad de demostrar que el “USTED NO SABE QUIÉN SOY YO” sigue vigente cuarenta años después. Las pasiones de los que, gracias a la especulación de empresarios y políticos corruptos defendidos por su partido y el PSOE, lo han perdido todo,  no hacen sino encenderse más con la gasolina que usted le echa al fuego. Lamentable, maldito censor.

Por último, quiero aclamar mi desconfianza en la premura con la que se han puesto manos a la obra el PSOE y el PP, en tramitar de urgencia la Iniciativa Legislativa Popular. Tantos años de despreocupación, de insensibilidad, de falta de humanidad de los que gobiernan este país desde hace treinta años, y ahora, de golpe, quieren abanderar las propuestas de la calle. No, Sr. Rajoy, el mal ya está hecho, y su lado oscuro ya ha visto la luz. Mucho me temo que el día que se apruebe esta ley contra los desahucios, llegará al Congreso más que descafeinada y por supuesto, tarde. No me imagino a usted, que ha sacrificado millones de tragedias familiares para pagar la criminal deuda de banqueros corruptos con dinero público, aprobando una ley que le quite un solo euro a un banquero. No me lo creo.

Desde estas líneas quiero agradecer a políticos comprometidos (hasta que se demuestre lo contrario), como Alberto Garzón, Cayo Lara y tantos otros de los partidos minoritarios, que sí que han alzado su voz para defender a los desahuciados y recordarle a la casta corrupta que nos gobierna, la tragedia que se vive en las calles de España cada día.

Como rezaba al principio de este artículo, su cambio de parecer llega muy, muy tarde, y ya no se puede devolver a la vida a los que se han tirado al vacío desde la terraza de la que todavía era su casa, antes de que un banquero se la quitara. Es más, espero que la maldición de todos esos muertos y sus familias, le persiga a usted y al resto de mafiosos que lo han permitido, hasta que se encuentren ante el juicio de su Dios…y si, como aseguran ustedes, es tan justo, estoy seguro de que les enviará a una lujosa y cálida parcela en el infierno. Cada cual recoge lo que siembra.

sábado, 19 de enero de 2013

LA CAÍDA DE LOS DIOSES


LA CAÍDA DE LOS DIOSES

“En política se está en contacto constante con la mugre y hay que lavarse a menudo, para no oler mal”.

Enrique Tierno Galván, político español, 1918-1986.

Parecían premonitorias las duras palabras de un hombre sabio, querido por el pueblo, de uno de los mejores políticos de la historia de España. Él, uno de los padres de la democracia, de las libertades que poco a poco ahora nos están robando, si se levantara de la tumba volvería a encerrarse en su ataúd. La vergüenza volvería a matarlo, al contemplar asqueado, lo que sus sucesores han hecho con su querido país.

Cuando los españoles creíamos que la corrupción y nuestro descrédito internacional habían tocado fondo, otro tsunami político nos hunde aún más en la miseria. Como una maldición bíblica, la hemeroteca devuelve a estos aspirantes a dioses inmortales en los que se han convertido nuestros gobernantes, a La Tierra. Obligados a dar explicaciones, a humillarse públicamente, presos de la memoria de sus propias palabras.

Pero las cosas han cambiado. Nuestros políticos de hoy no son aquellos que desafiaron a una rancia y despiadada dictadura. Son una casta de intocables, atrincherados en sus mayorías absolutistas. Son unos insensibles que vomitan sin complejos su soberbia en la televisión, cuando el pueblo que les otorgó sus privilegios, les exige responsabilidad.

El “honorable” Luís Bárcenas fue senador, tesorero y gestor de las finanzas del Partido Popular durante 28 años. Este personaje, defenestrado ahora por los mismos que defendieron su inocencia, por los mismos que consiguieron expulsar de la carrera judicial al juez que destapó toda esta podredumbre en 2009, manejaba hasta el último euro que circulaba por la Calle Génova. Ahora, acorralados tras el escudo de la gaviota, esos vergonzosos representantes  de la “marca España”, recurren a la doctrina de los tres monos: nadie vio nada, nadie oyó nada, ni nadie va a decir nada.


En su mafioso concepto del poder, ahora estos líderes piensan que el pueblo español sencillamente es imbécil. Los Rajoy, Cospedal, Arenas, Sáenz de Santamaría y demás sanguijuelas del sistema, quieren hacernos creer que Bárcenas despistó 22 millones de euros al partido, los ingresó en 4 cuentas en Suiza y EE.UU., y que nadie sospechó nada.

Tienen la desvergüenza de decirnos que este excremento de la política, que ha presentado pruebas de que entregó sobres con cantidades de 5000 a 15000 euros al mes a los altos cargos del PP durante 28 años, no inspiró duda alguna de su legalidad. Claro, es lógico que todos callen, especialmente los que trincaron, porque esos dineros, no eran declarados a Hacienda, eran de la caja B del partido, era dinero negro. Los Fraga, Aznar, Rajoy, Arenas, Acebes, Cascos, Cospedal y demás morralla, no sólo consintieron y (según Bárcenas) aceptaron estos sobres, sino que, como presidentes y secretarios generales del Partido Popular durante 28 años fomentaron la corrupción, las comisiones ilegales y las cuentas encubiertas entre sus filas.

Para estos hijos de la corrupción, ellos están por encima de las leyes…ésas mismas que aplican con todo rigor contra el desgraciado albañil que es “trincado” por un inspector de Hacienda, haciendo chapuzas sin darse de alta. Ellos, los mafiosos, no pueden admitir que vieron, oyeron o aceptaron esos golosos sobres, porque desde ese mismo momento se acabarían sus asquerosas carreras políticas.

En 2009 un juez valiente se atrevió a destapar toda esta basura, se enfrentó abiertamente contra la mafia política que hoy nos gobierna, y señaló con el dedo a los que manejaban las cuentas negras del partido Popular. Tres años después, a pesar de haberse demostrado ya que tenía razón, sólo una persona ha sido condenada por el Caso Gürtel: el ex juez de la Audiencia Nacional, D. Baltasar Garzón. Creo que ya es hora de que de una vez por todas, se haga justicia de verdad, y se restituya su honor.

“Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia”.

Paul Auster, escritor y poeta estadounidense.