Mostrando entradas con la etiqueta DICTADURA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DICTADURA. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de febrero de 2014

EL SILENCIO DE LOS INOCENTES

EL SILENCIO DE LOS INOCENTES


“Nada envalentona tanto al pecador, como el perdón”
William Shakespeare (1564-1616), escritor inglés.

Se veía venir. Y no por esperado, el desenlace de este caso se antoja menos vergonzoso. La imagen internacional de mi país, que tanto trabajo ha costado labrar a lo largo de treinta años de democracia,  se desmorona como un castillo de naipes. Da igual que estemos en el punto de mira del Tribunal Penal Internacional, del Observatorio de Crímenes contra los Derechos Humanos de la ONU, de las Asociaciones de Jueces Europeo… da igual. Al Gobierno de mi país sólo le importa dejar claro que jamás traiciona a los suyos, a los que gobernaron España con puño de hierro durante cuarenta años, a los “padres” de muchos “demócratas” del CENTRO- DERECHA. Sólo hay que hurgar un poco en el ADN, para dejar patente que muchos de los que hoy ocupan lujosos sillones en el Congreso, son herederos de la Dictadura.

El Ministerio Público Fiscal del Estado Español se opone formalmente a la extradición a Argentina del ex inspector de Policía Antonio González Pacheco (alias Billy el Niño), al considerar que las torturas y abusos, cometidos durante la dictadura franquista, han prescrito. Resumiendo, que se rechaza la petición de extradición de la jueza argentina María Servini, y se le deja claro que de ser juzgado, se le juzgará en España. Ya han manifestado también, tanto el Ministro de Justicia, el Sr. Gallardón, como el Fiscal, Pedro Martínez Torrrijos, que tanto Billy el Niño,  como el ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar (Capitán Muñecas), compañero de torturas, están amparados por la Ley de Amnistía de 1977.

Ya a Billy el Niño dicha ley le conmutó la condena por abusos, maltrato, pertenencia a grupos paramilitares y complicidad en los asesinatos de los abogados de Atocha. Así que creo que debe estar ansioso por ser juzgado aquí, en la España que me toca vivir hoy, porque sabe que está protegido, que jamás va pisar la cárcel, que su impunidad sigue intacta, que el daño que causó no será castigado.

Nuestro Gobierno parece olvidar que España firmó hace ya muchos años, como la inmensa mayoría de las democracias del mundo, la adhesión a la Asamblea General de la ONU, y el acatamiento a las leyes para la defensa de los derechos humanos de su Carta Magna. También parece fallarle la memoria, cuando el Tribunal Penal Internacional le recuerda a Gallardón, que los crímenes contra la humanidad no prescriben jamás, pueden ser juzgados en cualquier momento y por cualquier estado afiliado, y no conoce fronteras. ¿Ha quedado claro? Pues a nuestro Ministro de Justicia le cuesta trabajo pillar la idea… o quizá es sordera. Tal vez su problema sea más… doméstico, ya que después de la solicitud formal de la jueza argentina de cuatro extradiciones de torturadores de la dictadura franquista, el siguiente en la lista es el ex Ministro de Gobernación de Franco, Rodolfo Martín Villa. ¿Quién es Don Rodolfo? El suegro de Alberto Ruiz Gallardón. Con la parienta hemos topado, querido Sancho.

Los antecedentes que hacen pensar a las víctimas de la dictadura, que esta causa está perdida aquí, en España, antes de llegar al tribunal, podemos citarlos en rápido repaso.  El 27 de enero de 2014, el Senado Español celebró un acto de conmemoración del Holocausto y de defensa de los derechos humanos. La Plataforma para la Comisión de la Verdad sobre los crímenes del franquismo, así como todas las Asociaciones de Memoria Histórica, o de Víctimas de la Dictadura, fueron vetadas a pesar de ser invitadas por Izquierda Unida. Ni una sola mención o reprobación en el acto, a la alianza de Franco con Hitler, al bombardeo de Guernica, o a los más de diez mil republicanos españoles muertos en campos de concentración nazis.

El Gobierno de Rajoy retira todo el presupuesto a la Ley de Memoria Histórica y se paralizan todas las exhumaciones e investigaciones de fosas comunes de la Guerra Civil y la Dictadura.

No se ha retirado en los dos últimos años ni uno solo  de los más de 800 símbolos de la Dictadura, que todavía decoran las fachadas de edificios públicos del Gobierno, sobre todo en Madrid.

El Ministerio de Defensa prohíbe en 2012 la investigación de los archivos militares desde 1936 a 1968.

El Partido Popular, con su mayoría absolutista, rechaza en septiembre de 2013, la propuesta de ley, para prohibir los homenajes vinculados al nazismo, o la exaltación de líderes de ideologías fascistas y antidemocráticas.

En 2013, el Ministerio de Defensa condecoró a oficiales de la División Azul y altos mandos militares de la dictadura, saltándose a la torera la Ley de Memoria Histórica.

La lista de agravios a las víctimas (en España las hay de primera y segunda clase), de primera las del terrorismo de ETA, y de segunda las de la dictadura de Franco, podría ser interminable, así que voy a terminar con una genial frase de ese portento humano y sabio, que fue el maestro José Luís Sampedro.


“Se puede llegar a permitir que una bota te pise el cuello, pero jamás se puede aceptar el lamer esa bota”.

martes, 31 de diciembre de 2013

LA IRA DE JUAN DIEGO

LA IRA DE JUAN DIEGO

Ha llegado hasta mí esta entrevista que el programa de la SEXTA, "Números Rojos", realizó al actor sevillano Juan Diego, el 15 de octubre de 2013.. Es un gesto impresionante de valor, el airear públicamente el inconformismo, la rebeldía contra este sistema corrupto, máxime cuando él es un hombre que vive del espectáculo, del cine y del teatro, esas profesiones malditas para nuestro Ministro de Hacienda, el también andaluz (aunque no lo parezca por sus gestos con mi tierra) Cristóbal Montoro. 

Don Juan Diego, hombre que ya sufrió en sus carnes la dureza de la represión política de la dictadura de Franco,  tiene ahora la oratoria, la claridad de ideas y esa lengua ácida que otorga el contacto con la realidad de la calle. Sus canas, las arrugas que marcan su rostro, se hicieron esa noche más rotundas, más graves, al desnudar toda la ira que guardaba desde hacía años. El que quiera saborear una dosis de valor y de realidad, que lea detenidamente esta entrevista, porque hombres así, idealistas y comprometidos, son los únicos que pueden sacar a España del pozo en el que nos están metiendo este Gobierno ultraconservador y arrodillado ante los poderes económicos.

El actor sevillano analiza frente a la grabadora de Números Rojos las vicisitudes de esta época, la “menos humana” y “más indigna” de todas las que le ha tocado vivir. Medio siglo de sublimes interpretaciones en teatro, cine o televisión contemplan a uno de los más grandes de este país, que estos días representa “La lengua madre”, un texto de Juan José Millás, en el Teatro Español de Madrid.
Texto: David Losa.
Es de esas personas con las que te sientas a hablar y no percibes lejanía alguna. Ni por edad, ni por espacio vital, ni por las vivencias que han acompañado a la existencia de cada uno. Cuando uno se pone a charlar con Juan Diego (Bormujos, Sevilla; 1941) cuenta con la ventaja de saberse su rostro, de tener grabada su voz a fuego en la memoria de tantas películas, series, obras… Es, sin duda, una de las vacas sagradas de la actuación, pero también un ser humano que nunca ha renunciado a decir lo que pensaba, ni en los tiempos de la represión franquista ni ahora que expresa su impotencia ante un “adversario invisible”, que ataca con palabras vacías. De eso, entre otras cosas, va “La lengua madre”, el texto de Juan José Millás que se representa hasta el 10 de noviembre en el Teatro Español de Madrid.
Luchaste muchos años contra la dictadura. ¿No te parece más complicado hincarle el diente a este ‘enemigo’ tan disperso?
Sin lugar a dudas. Enfrentándote a la dictadura corrías peligro de muerte, inmediata y tangible. De hecho, cayeron compañeros en las manifestaciones. Ahora te matan de otra manera. El sistema anula las personalidades y las ideologías de una forma estudiada y sistemática. El problema es que no te das cuenta porque estás en una paranoia constante pensando en cómo sobrevivir. Pero te vas muriendo desde el momento en que te quitan la dignidad. Te llaman y te dicen pasa, miran tu currículum y te chulean, “¿con esto quieres trabajar aquí? ¿qué has hecho antes?”,  –“Pero señor, tengo 20 años”, – “¿Y qué?”. Entonces sales de allí temblando, con tu carrera y tus ‘nosecuantos’ cursos… Te anulan, y por otro lado te distraen: que si Twitter, que si el fútbol… Eres un bulto democrático, no un ciudadano.
Dices que antes salir a la calle era más peligroso, pero ¿no hacía más daño al poder?
Es verdad que ahora no escuchan, pero sirve. No hagamos caso a la falacia del señor Rajoy y su mayoría silenciosa. Salir a la calle hace que no nos durmamos, crea conciencia de que hay que pelear, de que siempre hay una esperanza contra ellos, aunque no solucione nada a corto plazo.
Y la “mala imagen exterior” que da tanta gente manifestándose en las calles…
Eso es una enorme mentira. Ya lo tienen todo hablado, cuánto vamos a pagar, cuándo… Juegan al despiste. Sale cada dos por tres De Guindos hablando como si lo supiera todo, bla, bla, bla… y te cuenta que el año que viene ya no habrá crecimiento negativo y mamarrachadas de ese tipo. Y mientras la gente se queda pensando en eso ya te la han metido por otro lado.
Eso enlaza con la “La lengua madre”, donde se alude a la perversa maraña del lenguaje…
Es que no dejan de introducir expresiones como cash flow, activos tóxicos… Yo no tengo ni puta idea de economía, pero antes con cuatro nociones de Keynes entendías el periódico. Incluso podías leer entre líneas. Todo lo que había alrededor era humanamente descifrable, no programado por ‘máquinas’ que determinan el destino de un país. Lo de ahora es la globalización de esa elite que gobierna el mundo. Están dando órdenes a sus capataces, que son los presidentes del Gobierno, los encargados de que trabajemos 14 horas, de que cobremos cada vez menos. Y de vez en cuando les preguntan “¿qué tal?”; “bien, está hecho, van entrando …”.
Veo que compartes una desafección política casi generalizada. Pero, ¿crees que es momento de no votar?
Eso es más complicado. No votar ha dado la mayoría absoluta al PP. Y, ¿cómo manejas los tiempos en que te toca vivir? La vida se pasa rapidísimo y la barbaridad que están haciendo estos, con total impunidad, es muy grande. Si no hubiese ganado el PP así habría sido más difícil para los mercados dar este golpe de Estado. Pero les hemos dado carta blanca.
¿No empezó antes ese ‘golpe de Estado’?
Claro, empezó en los años 70, cuando los bancos centrales dejaron de hacer su función y comenzaron a plegarse a los mercados. Ahí los mercados empezaron a crecerse, hasta que se hicieron con el poder absoluto de las economías nacionales. La globalización y la libertad de capitales ha precipitado todo, y cada día hay menos Estado. Parecíamos un país que iba a remontar el vuelo, con gente preparada, y nos están obligando a ser un país de camareros cultísimos, donde el que te sirve el café es licenciado y encima tiene que ocultarlo para que le den el trabajo.
Ahora que la valoración de los políticos es pésima, se tiende a destacar a los que hicieron la transición. ¿No se les ha idealizado?
Sí, la correlación de fuerzas políticas en la transición se hizo para que la izquierda no interviniese en los asuntos del país. Cuando se abre el melón democrático se produce una desideologización de los políticos. La mayoría deja de hablar de lucha de clases, de plusvalía… se entierran conceptos de la izquierda transformadora que no aparecen más, y que también van muriendo entre los ciudadanos.
Otro tema delicado es el de las identidades frustradas dentro del Estado…
Se falta al respeto continuamente en ambas direcciones, y mientras no se están cubriendo las necesidades básicas de la gente. ¿Es importante el tema? Sí, importantísimo, pero si no hay ciudadanos no hay nacionalidad. También hay mucho chovinismo, claro. Viajando se cura eso de “como Sevilla no hay ná”.

Dice Julio Anguita que un país con un 57% de paro juvenil no tiene futuro.
Con razón. Es que van directamente al matadero, sin haber empuñado el arma de la defensa ideológica, porque ya ni siquiera creen en los partidos. En nuestra época la situación era tan manifiestamente injusta que cuando te ponías enfrente te cargabas de razón. Ahora hay una mano invisible que te detiene en tu desarrollo humano y profesional. Están cometiendo uno de los mayores crímenes que se pueden hacer. Están gaseando ideológicamente a la gente.

¿En qué tienes fe?
En casi nada. En la razón, si acaso. Pero vamos, soy agnóstico de casi todo, hasta que me tocan los cojones y me hago ateo.
¿Ni siquiera en la política?
En la política en serio, no en esto que se está haciendo, que solo trae desgracias.
¿Haberte señalado ideológicamente desde joven te ha perjudicado?
Ya me lo decía mi madre, “no te metas en política”… Supongo que sí, pero otros no han hecho nada y les ha ido peor. Son decisiones que se toman y hay que ser coherentes.

¿Ha cambiado tu percepción del dinero?
En los últimos años sí, porque apareció un hijo, que ahora es adolescente, y me dije “hostia”, tú ya tienes una edad y un hijo, y hay que darle de comer, déjate de tanta bohemia.
Parece que la derecha disfruta llamando “estómagos agradecidos” a los artistas.
Ese discurso ha calado en un grupo determinado de la derecha. No hay nada en el mundo que no esté subvencionado. ¿A mí qué me enseña la Iglesia Católica más que a joderme la vida, y se le dan 3.600 millones de euros al año? Es una barbaridad que suban el IVA al 21% en los teatros y que en los toros y en el fútbol sea del 10. Pan y circo.

lunes, 16 de abril de 2012

LEY DEL OLVIDO


LEY DEL OLVIDO

El pasado 31 de enero se vivió uno de los episodios más bochornosos de la historia reciente de San Fernando, Cádiz. No, no estoy hablando del juicio en curso por “extraviar” 8 millones y pico de euros de las arcas municipales, a manos de los dos últimos alcaldes del Partido Andalucista y su cómplice de gobierno de los últimos años, el actual alcalde del Partido Popular. Éstos ya sienten el aliento del juez en la nuca y comprobarán en sus carnes si les ha merecido la pena. No iban por ahí los tiros.

El 31 de enero se debatió una moción de Izquierda Unida en San Fernando, exigiendo la aplicación de la Ley de Memoria Histórica 52/2007 y, como nos temíamos los más pesimistas, fue rechazada por el Pleno Municipal, con los votos de PA, PP y CxSF. Las bochornosas explicaciones que ofrecieron sus portavoces, deberían airearse a los ciudadanos de San Fernando, y así se darían cuenta de lo rancio, caciquero, ultra derechista, pro franquista y neo fascista que es su Gobierno Municipal.

Se negaron a retirar la estatua del General Varela de la Plaza Mayor, empezando por los frisos de exaltación del golpe de estado de 1936 de su pedestal. Se negaron a cambiar la nomenclatura de las calles de la ciudad que ostentan nombres de “personajes insignes” de la dictadura, en especial los que tienen demostradamente sus manos manchadas de sangre. Y por último, se negaron a exigir a la Santa Madre Iglesia que retire de San Fernando los símbolos fascistas, falangistas y anticonstitucionales de las fachadas de sus colegios privados y sus iglesias, así como que permitan de una vez el acceso a sus archivos para que centenares de familias isleñas puedan localizar a sus seres queridos asesinados y olvidados en fosas comunes en el cementerio municipal y por las salinas.

Hay un principio que está por encima de ideologías, y es el de la Justicia. Para los más desinteresados por recordar la más reciente historia de España, voy a argumentar el por qué no puede admitirse la vergüenza de esa estatua y de estos símbolos en la bella, histórica y constitucional ciudad de San Fernando.

Primero, el hijo de un desaparecido (hoy un hombre anciano), no puede pasear a diario por una plaza en la que está una monumental estatua en honor del general que encabezó el golpe de estado de 1936 en Cádiz y que facilitó la lista de personas (entre las que estaba su padre) que debían arrestarse, torturar y fusilar (sin juicio), para más tarde abandonar su cuerpo como la basura en una fosa común del Cementerio Municipal (documentada y no reconocida por el Ayuntamiento) o en mitad de las salinas y esteros del Sancti Petri.

Ahora hablemos un poco de ese “insigne isleño”, hijo predilecto de San Fernando, el general José Enrique Varela Iglesias. Él, una vez liberado de su cautiverio en el Castillo de Santa Catalina de Cádiz (por un intento de golpe de estado anterior), publica el bando de guerra que desangrará España durante los próximos tres años. Él, junto con el general Mola, es el auténtico cerebro que guió los pasos de Franco. La única oposición al golpe en San Fernando fue la de los buques Lauria y Cánovas del Castillo. El primero fue bombardeado desde tierra y los supervivientes tiroteados antes de que alcanzaran la orilla. El segundo navío, se bombardeó con aviación, su tripulación se rindió y fue fusilada por orden de este “hombre ejemplar”.

De la Instrucción Reservada, Base 5 de 1936, ideada por Varela Y Mola, se desprende esta perla:

“Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo aquél que no piense como nosotros. Tenemos que crear una gran conmoción, todo aquél que secreta o públicamente sea defensor de la República debe ser fusilado en el acto.”

También es el “honorable” Varela el que autoriza la designación del comandante Ricardo de Isasi (también con su calle en San Fernando), como alcalde de la ciudad desde el mismo momento del golpe de estado. Él mismo, señalará con el dedo a todos los que deben morir, empezando por el alcalde democráticamente elegido, D. Cayetano Roldán Moreno y todos los concejales del consistorio, es decir todos los concejales de PSOE, Izquierda Republicana y PCE, excepto los de partidos de derechas, claro.

También este “ciudadano ejemplar de San Fernando” señaló con el dedo a los sindicalistas de CNT y UGT, algunos profesores de escuela y todo aquél que se hubiera señalado como anticlerical. Prestigiosas familias del pueblo, como los Barbacil (padre y dos hijos fusilados) y los Roldán (padre y tres hijos fusilados) eligieron el bando equivocado (el democrático). Todos estos hombres y mujeres, los auténticos héroes y víctimas inocentes de la sublevación militar, fueron confinados en los sótanos del Ayuntamiento o en el Penal de La Carraca en condiciones infrahumanas, confiscados todos sus bienes y torturados. Los fusilamientos empezaron el 21 de julio de 1936 y se han documentado hasta 1942, 129 personas certificadas de San Fernando, aunque la Asociación de Memoria Histórica AMERE está confirmando que puede tratarse de varios cientos.

Estos héroes, cuyo único pecado fue defender la democracia ante estos bárbaros, fueron fusilados durante años (algunos mucho después de terminar la guerra) en el Cementerio de San Fernando, en el muro Este del Penal de La Carraca, en el Paraje Pino Gordo del Barrio Jarana, y en Las Canteras de Puerto Real.

La única fosa común certificada es la del Cementerio de San Fernando, con cientos de cadáveres según testigos vivos, pero el Ayuntamiento después de treinta y tantos años de democracia aún no ha estimado oportuno darles entierro digno a esos hombres y mujeres, bloqueando la exhumación. Según también testigos vivos, en los caños al Este de La Carraca hay dos fosas comunes más, con cientos de cadáveres, que el Ejército no está por la labor de investigar. Descansen en paz estos héroes anónimos, víctimas de la sinrazón de militares ávidos de poder.

Hay documentación a toneladas de las bestialidades cometidas por el “insigne” general Varela y sus secuaces en La Isla. Y en el próximo artículo de este mismo blog, aportaré más para que no queden dudas de que mantener la estatua de ese genocida asesino en la Plaza Mayor de San Fernando es una vergüenza. Así mismo, permitir las calles dedicadas a José Enrique Varela Iglesias, Ricardo Isasi, Francisco García Ráez, Luís Milena y los hermanos Laulhé, y sus títulos de hijos predilectos en algunos casos; da testimonio de lo poquito que ha evolucionado la democracia en esta ciudad, que ha crecido tutelada por el Ejército desde el siglo XIX.

Los asesinos tienen calles y estatuas de bronce en su honor en San Fernando y sus víctimas anónimas esperan setenta años después que una triste lápida de mármol recuerde la fosa común del Cementerio Municipal a la que fueron arrojadas, como escombros de relleno. Mientras sus familias pasan por las calles con los nombres de sus asesinos cada día, los herederos de los asesinos son recordados con honores de héroes. Algún día valientes como Antonio Gil y sus camaradas de AMERE, que tanto han luchado por preservar la memoria de los desaparecidos, verán derribar esa estatua, símbolo de la infamia…y yo espero estar allí para verlo, con Inma, con Sergio, con José Ramón, con Tore, con tantos amigos idealistas…