
LA GUARDIA PRETORIANA DE ZOIDO.
En el Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla trabajan más de 5.000 empleados públicos, cada uno con su cometido específico y con un Convenio Colectivo y un Estatuto de Trabajadores, que regula sus obligaciones y derechos. El primer apartado, el de las obligaciones, se cumple a rajatabla, sin distinción entre trabajadores. Pero para D. Ignacio Zoido el segundo apartado, el de los derechos, no es igual para todos.
Un colectivo concreto, el de la POLICÍA LOCAL, se ha convertido en el modelo a seguir, con el que compara al resto de los Servicios Municipales. Bebe los vientos por sus hombretones uniformados, son la élite del Ayuntamiento, un ejemplo de civismo y respeto. No hay una mesa de negociación con los sindicatos en la que no se le escape un suspiro o un elogio por este Cuerpo.
Les prometió durante la campaña electoral 103 plazas nuevas de plantilla, el pago de los atrasos y productividades pendientes y modernización del Servicio. En agradecimiento a estas promesas, el sindicato de la Policía Local se convirtió en la pesadilla del anterior alcalde y del nuevo candidato, Juan Espadas. Digamos que le dieron un buen empujoncito a la campaña electoral de Zoido, ridiculizando públicamente al resto de aspirantes.
El alcalde, a pesar de la que está cayendo, lo está cumpliendo TODO. De hecho, está removiendo cielo y tierra para pagarles en la próxima nómina todos los atrasos pendientes, las guardias en las fiestas de primavera…lo que pidan por esa boquita. La guinda a este idilio con sus chicos ha sido el anuncio de que va a crear una Unidad de Intervención Policial, un cuerpo antidisturbios, para entendernos. Quiere tener su propio ejército de hombretones “repartidores de leches”, con el fin de controlar masas desbocadas (como la de la “botellona”), o de sacar la porra (perdón, defensa) cuando la cosa se ponga seria, o “gasear” un poco a manifestantes que no sean de su agrado (esta razón es bastante más creíble).
Es genial, porque así ya no depende de la Policía Nacional para repartir leña, ya tiene a su propia GUARDIA PRETORIANA.
Como dije antes, denuncio públicamente el agravio comparativo, la repugnante discriminación y el trato de favor a la Policía Local, en detrimento del resto de los Servicios Municipales. Dice D. Ignacio, que no parará hasta equiparar el ratio de personal de la Policía Local al de otras ciudades europeas. Espero que ponga el mismo empeño en dotar a la ciudad de Sevilla del mismo ratio de Personal Público, sobre todo en Mantenimiento de Edificios Municipales. Me da la impresión de que ésa no es su intención. En eso no vamos a ser europeos.
Por poner un ejemplo: en la próxima nómina se van a pagar los atrasos pendientes de 2011 a los empleados públicos (productividades, horas extra, guardias de Semana Santa y Feria, etc…). ¿A TODOS los trabajadores del Ayuntamiento?
¡¡¡ NO!!!
Limpiadoras, fontaneros, electricistas y ordenanzas municipales, entre otros, se van a quedar con un palmo de narices, viendo cómo sus mal llamados “compañeros” se llevan la pasta gansa calentita y dejan al resto sin su parte. No, D. Ignacio, para usted no somos todos iguales. Ellos, sus chicos, sus protegidos, son su Guardia Pretoriana y el resto de empleados municipales somos su dolor de cabeza, los que de buena gana mandaría al paro si pudiera. Sin remordimientos. Ya algún avispado empresario cercano a la órbita de su partido se estará excitando ante la posibilidad remota de "TRINCAR" Parques y Jardines, Cementerio de San Fernando o Mantenimiento de Edificios Públicos.
¿Hasta dónde llegará la paciencia de los empleados públicos? ¿Cuando se les agote y estallen las protestas por culpa de su discriminación, nos echará encima a su GUARDIA PRETORIANA?