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domingo, 18 de noviembre de 2012

IMPUNIDAD (I)


IMPUNIDAD (I)

Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra IMPUNIDAD desciende del latín impunitas, que se refiere a la falta de castigo, en derecho romano. Se entiende por castigo, la pena impuesta al que comete una falta o delito. De tal manera, ni se sanciona ni se intenta enmendar la conducta reprobable del que comete la falta.

Bien, dicho esto, me asaltan varias preguntas. ¿Gozan de impunidad los piquetes sindicales o los violentos que se propasaron en la pasada huelga general del 14 de noviembre? La respuesta es obvia: NO. Los susodichos que cayeron en manos de la policía antidisturbios, se llevaron su ración de porra, pelota de goma, gas lacrimógeno, denuncia y posterior juicio penal.

Segunda cuestión que me desasosiega: ¿Gozan de impunidad las Unidades de Intervención de la Policía Nacional (UIP)? La respuesta, lamentablemente es también obvia: SÍ. Y a continuación, vamos a argumentar esta afirmación.

El Ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, justifica las brutales cargas policiales del 25 y 26 de septiembre, o las producidas durante la huelga general del 14 de noviembre como “ejemplares, exquisitas en el trato, y proporcionalidad”.

La Delegada del Gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, afirma que “…las UIP respondieron proporcionalmente a la extrema violencia de los manifestantes.”

¿Qué dice la Ley acerca del Número de Identificación del Policía Nacional? Según el artículo 21.2, del BOE del 5 del 12 de 1987:

2.1. “Su exhibición será obligatoria para todo funcionario que vista de uniforme…se colocará en la prenda de vestir correspondiente, centrado e inmediatamente debajo del emblema de la Policía Nacional”.
2.2. “Los funcionarios que realizan servicio de uniforme acreditarán su condición de Agentes de la Autoridad con el mismo. No obstante, llevarán obligatoriamente el carné profesional, que será exhibido cuando sean requeridos para identificarse por los ciudadanos, con motivo de sus actuaciones policiales”.

¿Cuál es el castigo que se aplica a un agente por no mostrar la identificación? Sanción administrativa, empleo y sueldo temporal en el peor de los casos. Sin embargo, si tú (ciudadano español de a pie) te niegas a mostrar el DNI, es un delito tipificado en el Código Penal. ¿Compensa a un agente arriesgarse? Sí, lógicamente, la sanción es mucho menor que si fuese denunciado por abuso de la fuerza o agresión injustificada.

¿Cuál es la única solución? Tipificar como falta muy grave la “no identificación” de los agentes, que les hace gozar actualmente de total impunidad ante la comisión de cualquier infracción.

Las comparaciones son odiosas, desde luego, pero ¿cómo se identifican los antidisturbios en Alemania?

¿Y, por ejemplo, en Turquía?

¿Cuál es la sanción máxima imponible a un agente de la UIP, por abuso de autoridad, agresión verbal, uso inapropiado de la fuerza (golpes por encima de la cintura o patadas no reglamentarias), vejación física? Unos meses de empleo y sueldo. Les sale barato abrirle la cabeza a un niño de 13 años el 14 de noviembre, o dejar parapléjico a un manifestante pacífico granadino el 25 de septiembre en Madrid, o reventarle el globo ocular y dejar tuerta a una mujer en Cataluña el 14 de noviembre…¿no creen? Sin embargo, si usted o yo hiciésemos lo mismo, nos enfrentaríamos a años de cárcel.

A continuación, para ilustrar este testimonio, les ofrezco algunos enlaces de YouTube, en los que busco despertar la conciencia del que me lee. El primero, por cercanía en el tiempo, es la brutal agresión de los mossos de squadra a un niño de 13 años, a su madre y a una chica que les recrimina su brutalidad.

Esto es lo que le sucede a un ciudadano español cuando le pide el número de identificación a un policía antidisturbios.

“Tus derechos me los paso yo por los cojones”, con perdón.

Un policía de la UIP se “inventa” una patada, para detener a un fotógrafo de prensa acreditado.

El colmo de la impunidad: policías infiltrados revientan la manifestación del 25 de septiembre en Madrid, y después ayudan a la UIP a detener aleatoriamente a manifestantes.

“Que soy compañero, coño”. 25 de septiembre, Madrid.

Mossos infiltrados provocan la carga policial en Barcelona, y tienen que ser rescatados por los antidisturbios, después de ser descubiertos por los manifestantes. Bochornoso. Después de ver docume ntos así, ¿quiénes son los violentos? http://www.youtube.com/watch?v=NHt7TJjCn4M



Por cierto, éstos últimos se permiten el lujo de cargar con defensas (porras) extensibles, prohibidas por su peligrosidad el 14 N en Barcelona. Esto ya es regodeo en la total impunidad. 

Vista la nula disponibilidad del Ministro de Interior a cambiar esto, es hora ya de que el pueblo español exija un referéndum para que los ciudadanos decidamos el cambio de norma. Nuestros políticos (gozosos de privilegios y borrachos de poder) se mofan de estas propuestas, alegando que no se puede votar todos los fines de semana. Sin embargo, las comparaciones vuelven ser odiosas, en Suiza celebraron en septiembre su séptimo referéndum nacional (para decidir si se subía 3 puntos el IVA) en lo que va de 2012…y ganó el SÍ.
VIVIR PARA VER.

sábado, 25 de febrero de 2012

LOS GUARDIANES DEL PODER


LOS GUARDIANES DEL PODER.

Cuanto más hurgo en el tema, más se me revuelven las vísceras. Resulta que ahora sabemos que justo antes de todos los recortazos de este Gobierno, en el mes de enero, el Ministerio de Interior ató los últimos cabos sueltos que quedaban de la negociación con Policía Nacional y Guardia Civil.

Se han tratado determinados temas, en especial referentes a remuneraciones y renovación de materiales y medios. Y hay uno que me ha llamado poderosamente la atención, y que choca frontalmente con las declaraciones a los medios de nuestro Presidente Mariano Rajoy, que descarta con toda seguridad que el clima social vaya a recrudecerse por los brutales recortes y las coces que le está dando este Gobierno a nuestra Constitución.

Se ha incrementado a casi el doble el presupuesto en material antidisturbios, con compras a la empresa Falken de gas lacrimógeno, munición de goma y botes de humo, por valor de 1,4 millones de euros para la Guardia Civil y 1,7 millones para la Policía Nacional.

Además, se ha incrementado la cuantía de un plus de incentivos por intervención directa en manifestaciones. Es decir, que brutales actuaciones de la Policía Nacional como las de Valencia contra los estudiantes, o el desalojo a golpe de porra y gas de pimienta de la Puerta del Sol contra el Movimiento 15M, no sólo no van a ser investigadas para depurar responsabilidades, sino que son incentivadas desde el Ministerio de Interior.

En pocas palabras, cuanto más se crispe el ambiente, cuantas más manifestaciones terminen en cargas policiales y cuanta más leña den nuestros fornidos antidisturbios, más dinero ganan. Si tienes un gasto imprevisto a fin de mes, nada mejor que reventar un protesta, para sacar un plus.

Con esta falta de sensibilidad, con esta previsión de un escenario social violento (en el que va a cobrar de lo lindo va a ser el pueblo), no me extraña en absoluto que protestas pacíficas de estudiantes como las de Valencia, hayan terminado como el rosario de la Aurora.

Otro dato, la Delegada del Gobierno en esa ciudad, dice el jueves pasado que no se van a recrudecer las intervenciones policiales; pero, por si acaso, la dotación de antidisturbios de Valencia, de 110 habituales, se ha incrementado hasta 320, locos por repartir felicidad, a ver si regresan con un sobresueldo.

jueves, 23 de febrero de 2012


SOY UN CIUDADANO, NO EL ENEMIGO.

Poco queda ya por decir de la brutal represión policial en Valencia, contra los estudiantes, salvo que tienen mi absoluto apoyo. Que deben continuar hasta que consigan la dimisión del Jefe de la Policía que ordenó la carga y se refirió a ciudadanos españoles como “el enemigo”. Creo que a este hombre se le ha ido un poquito la pinza, porque con esa ideología de gatillo fácil, desde luego que vamos camino de la guerra callejera griega.

Los estudiantes deben continuar hasta que dimita la Delegada del Gobierno, la Sra. Paula Sánchez, por dar directrices de “repartir mucho café”, recordando tiempos en los que la policía vestía de gris y podía matar a un ciudadano en mitad de la calle, a palos, y con total impunidad.

Deben continuar hasta que el Ministro de Educación pida perdón por, en un gesto impresentable, tachar a todo aquel que tenga valor de levantar la voz contra la corrupción que nos devora, de títere manipulado por el PSOE o IU. Nuevamente, piensa que los españoles somos sencillamente gilipollas (perdón por la expresión) y que carecemos de la facultad del raciocinio.

Finalmente, deben continuar su lucha hasta que la razón triunfe por y para el pueblo y la educación y la cultura de este país esté siempre en manos públicas, y que el dinero de todos no vaya a parar a bolsillos de empresarios arrimados al partido político de turno. Que las exigencias de la Constitución Española, una educación pública, laica y de calidad…ni un euro público a colegios e institutos privados.

Para que sepáis por dónde van los tiros, el Ministerio de Interior ha formalizado el 31 de diciembre, la compra a la empresa Falken de 36.000 cargas de gas lacrimógeno y 14.000 botes de humo para la Guardia Civil. 1,4 millones de euros en material antidisturbios, nada más llegar al Gobierno. Parece que los recortes y el déficit que iban a provocar el calentamiento del clima social en España este invierno no eran tan inesperados después de todo, ¿verdad, Sr. Rajoy?

Otro dato. He visionado detenidamente las imágenes de la brutal paliza que sufrieron los estudiantes en Valencia, como la niña de la foto, y puedo afirmar que los policías se excedieron a base de bien. Yo, que recibí entrenamiento de defensa personal y antidisturbios en el servicio militar, doy fe de que se pasaron el manual de actuación por el forro y que se extralimitaron con un rosario de golpes y llaves desproporcionados, ante el supuesto “enemigo” al que se enfrentaban. Vamos, que repartieron leña de lo lindo por gusto, en plan sádico. Y por lo tanto, los afectados pueden denunciarlos exigiendo estos manuales de intervención de la Policía, y demostrando que recibieron golpes “prohibidos”.