Sevilla,
¿en manos de quién estás?
“Dadme
dos líneas escritas de puño y letra por el hombre más honrado, y encontraré en
ellas motivos para hacerlo encarcelar”.
Cardenal
Richelieu (1585-1642), cardenal, noble y político francés.
El poder en su forma extrema, no
se puede representar mejor que en esta frase del que fuera primer ministro del
mediocre Luís XIII. Él fue el inventor de los modernos servicios secretos,
adaptando las artes de la inquisición francesa a la eficacia de su “policía
secreta”. Nada, absolutamente nada escapaba a su control en Francia. El poder
absoluto.
Ese mismo poder es el que goza en
estos tiempos el Partido Popular en España: Rajoy en el país e Ignacio Zoido en
Sevilla, con una mayoría “absolutista”, que les otorgó un pueblo engañado y
abandonado a su suerte. Ambos han tirado a la trituradora de papel sus
programas electorales, ambos siguen la doctrina de los tres monos: “no veo, no
oigo, no hablo”, y ambos están asistiendo al despertar de la rabia de sus
ciudadanos. Algo está cambiando. Los suyos, los engañados, se están echando a
la calle junto a los que sabíamos lo que estos dos pájaros iban a hacer cuando
gobernaran.
La organización Transparencia
Internacional España elabora un informe anual, en el que se mide el grado de
acceso a la información y de satisfacción de ciudadanos, comerciantes, empresas
y periodistas, de los 110 consistorios más grandes de España. En 2009, Sevilla
obtuvo una calificación de 93,8 puntos sobre 100; y en 2010, un 82,5, bajo
mandato de PSOE/IU. En 2012, la calificación ha sido de 56,3, en el primer año
de mandato del Partido Popular. Hemos pasado del puesto número 7, al 80 en sólo
un año. Creo que sirve para dar testimonio de la degradación de la imagen del
alcalde para sus conciudadanos.
Él, D. Ignacio, borracho de
poder, ansioso de ganarse la confianza de sus jefazos (Arenas y Rajoy), fue el
primer alcalde de España en aplicar los recortes y medidas de austeridad
impuestas desde Madrid. Vamos a hacer un rápido repaso a los “logros” de su
primer año y medio de gobierno.
Dio su palabra a los trabajadores
municipales de que no iba a menguar la plantilla, porque ya de por sí era
exigua para el servicio público que merecía Sevilla. A día de hoy, 800
interinos y eventuales han ido a engrosar las listas del paro. La falta de
personal es dramática ya en Mantenimiento de Edificios, donde el Servicio de
Limpieza, por ejemplo, carece del 60% de sus operarios. Colegios públicos de
más de 1000 alumnos, han pasado de tener cinco limpiadores a dos. Mantenimiento
Eléctrico, contaba con 31 operarios en 1992, con 25 en 2011, y con 12 en 2013,
para atender a 317 edificios públicos. No se cubren ni las bajas, ni las
jubilaciones.
Se han recortado los presupuestos
de material en más de un 50%, la flota de vehículos se cae a pedazos (pero por
arte de magia, incomprensiblemente, siempre pasa la ITV en el Centro de La
Rinconada) pero se exige a los trabajadores públicos la misma eficiencia que
hace un año y medio. Eso sí, dinero debe haber, porque la contratación a
empresas privadas en Parques y Jardines, Limpieza, y demás servicios ha crecido
en el mismo porcentaje.
Asuntos Sociales, Cementerio
Municipal, Talleres de Empleo…no queda un solo organismo del ayuntamiento que
no haya sufrido su tijeretazo y, lógicamente, su servicio a los sevillanos. Las
bibliotecas públicas sólo abren en turno de mañana, por falta de personal.
Con este panorama, no debe
sorprender que LIPASAM, TUSSAM, MercaSevilla y todo el personal del
Ayuntamiento de Sevilla le hayan declarado la guerra abierta a un alcalde
indigno que, amparado en su mayoría absolutista, ha decidido condenar a la
extinción a sus trabajadores públicos. La mejor excusa para que una horda de
empresarios y amigotes de tu partido se queden con la tajada de “lo público”,
es convencer al pueblo de que no funcionan por su desidia y vagancia. Yo soy
trabajador público y estoy orgulloso de mi trabajo, de la labor social que
desempeño y de haberme ganado mi puesto de trabajo en un examen con miles de
aspirantes.
Y soy yo, y miles como yo en Sevilla, los que
hacemos que esta bellísima ciudad funcione, a pesar de las trabas que usted nos
pone, Sr. Zoido. Y son miles los que va a tener usted delante de la Casa
Consistorial, la casa del pueblo sevillano que usted ha convertido en su
república bananera, exigiendo que cambie su política o se vaya. Los 5000 euros
que quiere robarnos ahora a los trabajadores municipales, modificando a su
antojo los conceptos de productividad, dedicación, paga de marzo, y premio
extraordinario (consolidado desde hace más de un siglo), es la gota que colma
el vaso. Es usted indigno de dirigir a su plantilla, Sr. Zoido, porque nos ha
hecho culpables de su ineptitud y de su falta de entereza para defender a los
sevillanos y a sus trabajadores, en vez de los intereses de su podrido y
corrupto partido político y sus empresarios afines.
Tal vez por esto, porque la Casa Consistorial, la Casa del Pueblo, desde hace unos meses se ha convertido en la ventana en la que los sevillanos airean su furia contra usted, se ha convertido en el primer ayuntamiento de España en el que se prohíbe grabar a los ciudadanos en los Plenos. Triste honor para un demócrata, Sr. Zoido, no le gusta que en You Tube cualquiera pueda comprobar el circo en el que usted ha convertido mi ciudad. ¿Qué será lo próximo? ¿Hacer los Plenos a puerta cerrada? Ya le ha tomado ventaja el Presidente de la Comunidad de Madrid, el Sr. González, otro corrupto como bastantes "señores" de su partido, aficionados a los sobres de 10.000 € en dinero negro, mientras persiguen a los desgraciados que te hacen una chapuza sin factura.
Tal vez por esto, porque la Casa Consistorial, la Casa del Pueblo, desde hace unos meses se ha convertido en la ventana en la que los sevillanos airean su furia contra usted, se ha convertido en el primer ayuntamiento de España en el que se prohíbe grabar a los ciudadanos en los Plenos. Triste honor para un demócrata, Sr. Zoido, no le gusta que en You Tube cualquiera pueda comprobar el circo en el que usted ha convertido mi ciudad. ¿Qué será lo próximo? ¿Hacer los Plenos a puerta cerrada? Ya le ha tomado ventaja el Presidente de la Comunidad de Madrid, el Sr. González, otro corrupto como bastantes "señores" de su partido, aficionados a los sobres de 10.000 € en dinero negro, mientras persiguen a los desgraciados que te hacen una chapuza sin factura.
Ha metido a plazo fijo en un
banco los 22 millones de euros que se ha ahorrado con nuestra paga de navidad.
Ésa misma que ha cobrado usted y sus secuaces, porque “ustedes no son
funcionarios”. Nos debe las pagas de las fiestas primaverales de Semana Santa y
Feria de 2011 y 2012 (también están a plazo fijo en el mismo banco). Ha
inaugurado nuevos chiringuitos municipales, para ampliar la plantilla con
cientos de bocas agradecidas con el carnet del PP. No es suficiente ya que en
el Consorcio de Turismo, en los Distritos y Talleres de Empleo ya no quepan más
de los suyos. Recuerdo que estando usted en la oposición, prometió a los
sevillanos que no tendría 115 cargos de confianza, como Monteseirín…y lo ha
cumplido. Ahora tiene usted más de 200, como el Sr. Cortés, el padre de la
pobre Mariluz, que fue fichado a bombo y platillo durante las elecciones, por
más de 60.000 euros anuales. Pues bien, yo y muchos como yo, que trabajamos en
edificios públicos sabemos cómo funciona esta farsa.
Yo he estado en el último año
decenas de veces en el edificio donde trabaja este señor… ¿y saben en cuántas
ocasiones lo he visto en su despacho? Nunca. Ni una sola en un año, y
consultando a compañeros, no aparece en semanas por allí. Eso sí, del sueldazo
que cobra de los sevillanos, de eso sí se acuerda. Y esto es sólo un ejemplo de
esas sanguijuelas que usted tiene en nómina, y que se sirven de la política
para enriquecerse y no para servir al pueblo… porque ésa sí que es tarea de
nosotros, los funcionarios.
“El
hombre justo no es aquel que no comete injusticia, sino el que pudiendo ser
injusto, no quiere serlo”.
Menandro
de Atenas (342 aC-292 aC),dramaturgo griego.